Kíichpam K’áax (“Selva Bonita” en maya) representa un modelo de turismo comunitario con identidad, manejado por la cooperativa maya de Chunhuhub. Su propuesta conecta al visitante con la vida local mediante experiencias vivenciales: cocina ancestral (piib, Toksel), senderismo interpretativo, extracción de chicle, talleres de henequén, temazcal, baños en cenotes y narrativas culturales. Las mujeres de la comunidad juegan un rol protagónico como guardianas del conocimiento culinario y cultural.
En términos de sostenibilidad, han integrado ecotecnologías (paneles solares, captación de agua de lluvia, biodigestores, construcción local) y prácticas de manejo de residuos que minimizan su huella ecológica. Esto contribuye al desarrollo local: empleo digno para jóvenes y mujeres, disminución de la migración y fortalecimiento de la economía de base comunitaria.
Sus reconocimientos —innovación turística estatal, inclusión en Latinoamérica Verde, certificación Green Destination— así como su papel en la formación del Destino Maya Ka’an y la Alianza Peninsular de Turismo Comunitario, reflejan un impacto regional significativo y su capacidad de replicar un modelo sostenible en otras comunidades.